Es adecuado el entrenamiento de fuerza en niños?

Gregorio Bermudo

15 de marzo, 2017

Uno de los debates más clásicos de la educación física es si es válido el entrenamiento de fuerza en los niños. En este artículo intentamos analizar ponderadamente esta polémica y ofrecer un punto de vista clarificador.

Desde que las iniciativas científicas de investigación se instalaron en la actividad física y el deporte para facilitar la toma de decisiones y desmitificar ciertas situaciones, la cuestión del entrenamiento en edad infantil ha sido siempre un elemento de estudio. Obviamente la franja de edad que la población atribuye a la infancia es bastante amplia, va desde el nacimiento hasta la adolescencia y por tanto en todo lo referente al entrenamiento deportivo o no deportivo tenemos la necesidad de concretar más, en este ámbito, cuando nos referimos a niños lo haremos atendiendo a la época preadolescente. 
 
La evidencia instaurada históricamente ha considerado siempre no idóneo el trabajo de fuerza en estas edades sobre todo para no contribuir a la desigualdad en la evolución física del niño y para evitar los riesgos de lesión asociados. Además, los estudios orientados a valorar la eficiencia del entrenamiento no evidenciaban grandes resultados, los niños no incrementaban su capacidad para superar resistencias y tampoco modificaban su estructura corporal. Muy probablemente en esta época el enfoque atribuido al entrenamiento no era el correcto, era demasiado puro y en consecuencia, el efecto esperado que no llegaba o no tenía demasiado sentido.
 
Cambio de tendencia
En los últimos años, en los que afortunadamente la desprogramación es lo que nos empuja a cuestionar absolutamente todo, el pensamiento generalizado ha variado y nos encontramos con una cierta tendencia positiva en referencia al entrenamiento de la fuerza en los niños. Sobre qué fundamentos se ha basado este giro?
 
intencionalidad
La primera cuestión es la intencionalidad del entrenamiento! Para que nos podría ser útil trabajar en niños la fuerza ?? Como en todos los aspectos de la vida, la primera piedra del éxito es hacerse las preguntas oportunas, es la mejor forma de dotar de sentido común cualquier proceso. En este sentido y por orden de prioridad, las respuestas más interesantes son las siguientes:
En un periodo de acercamiento a una fase tan delicada como la adolescencia es vital tener el cuerpo lo más preparado posible. Un trabajo de fuerza moderado nos permitirá sobre todo dotarnos de una estructura ósea más consolidada, anatómicamente es muy importante estimular las células óseas y los cartílagos de crecimiento para las futuras adaptaciones.
Este tipo de entrenamiento tiene beneficios psicológicos para incremento de la autoestima, de paso también lleva asociado un incremento de la responsabilidad de los niños por la propia percepción de adentrarse en una actividad de carácter adulto.
No incide negativamente en el rendimiento deportivo de los niños, les permite competir en mejores condiciones para su transferencia con la velocidad de ejecución.
 
Ir con mucho cuidado
La delicadeza con la que se debería tratar este tipo de entrenamiento en adultos crece exponencialmente con esta población, es absolutamente necesario respetar tres conceptos clave:
Adaptación anatómica: en ningún caso podemos iniciar un trabajo de fuerza sin consolidar el punto 0 y más en personas que anteriormente nunca han llevado a cabo un entrenamiento similar.
Proporcionalidad en las cargas: queda absolutamente descartado el uso de cargas de tipo máximo, las cargas medias ya nos permiten obtener beneficios esperados.
Asegurar el dominio de la técnica, como es lógico para no tomar riesgos la mejor opción son los ejercicios básicos más sencillos y en posiciones cómodas.
 
Con el dominio de estos tres aspectos clave, sólo hay que tener presente las características psicológicas de los niños por las que es mucho más conveniente un entrenamiento muy variado tipo circuito, con un número importante de ejercicios (8-10) que contribuyan a no caer en la dispersión y también con tiempos de trabajos cortos (entre 20 '' - 25 '' en cada serie). 

el autor

Gregorio Bermudo

Director operativo polideportivos de Sant Joan Despí

Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte y Master en Gestión Económica de Entidades Deportivas (UB)

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