La utilidad de dormir y descansar adecuadamente

Marta Domingo

13 de mayo, 2020

Nuestro cuerpo y nuestra salud necesitan la actividad física. Es bien sabido que una actividad física regular y adaptada a cada persona es fundamental en una buena calidad de vida. Pero no es tan conocido que tan importante como la actividad física es el descanso posterior y una correcta recuperación.

Los profesionales que trabajamos en centros deportivos sabemos que muchas lesiones y patologías se producen para ir más allá de los límites del propio cuerpo, no recuperar de forma adecuada y no tener hábitos saludables. Es el "síndrome del sobreentrenamiento", el resultado de no planificar de forma correcta la preparación física y su recuperación.
La actividad física provoca un desgaste y fatiga tanto a nivel general como muscular que exige unos períodos de recuperación que permiten mejorar la forma física y superar el nivel anterior. Es el efecto beneficioso de permitir a la musculatura descansar.
Los efectos del entrenamiento, se producen durante el descanso posterior a una actividad
Hay dos tipos de recuperación. La inmediata y la tardía. La primera es justo después del esfuerzo y combina una actividad física suave, estiramientos, hidratación y recarga de glúcidos. La recuperación tardía pide hidratación abundante durante el día, alimentación equilibrada con frutas y verduras, masajes y reposo.
Estos procesos de recuperación, deben tener en cuenta el tipo de actividad, la climatología y la edad y condición física de cada individuo, pero como norma general hablamos que por un esfuerzo de resistencia necesitan 24-48 horas de descanso, de fuerza 48-72 horas y de menos de 10 horas para actividad de flexibilidad.
Una correcta recuperación permite un encadenamiento eficaz de los entrenamientos, una mejora en los resultados, prevención de lesiones e infecciones y sobre todo mantener la motivación.
Si se observan de forma regular estas pautas, con una buena planificación de los entrenamientos con la ayuda de profesionales especializados, y sin sobrepasar las capacidades personales, la actividad física sólo tiene efectos beneficiosos.
Si no descansas cuando toca, no rendirás
No hacerlo, en cambio, acaba perjudicando el rendimiento ya veces la calidad de vida. Cuando se detecta esta patología, la persona afectada, y siempre con asesoramiento médico, debe modificar sus hábitos, reducir o suprimir los entrenamientos, reorganizar y mejorar su descanso así como la alimentación y las horas de sueño.
Estamos hablando de actividad física que se hace para disfrutar y ganar calidad de vida. Hay que saber cómo entrenar, descansar y tratar correctamente el propio cuerpo. Medidas sencillas pero muy efectivas que garantizarán el máximo aprovechamiento y mejora de la condición física general.

el autor

Marta Domingo

Técnico deportivo de Can Caralleu

Técnico Superior de Actividades Físicas y Deportivas

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